Publicado en Opinión

¿El clic como prueba de amor?

CONTENIDOS_PAOLA_HINCAPIÉ_USUARIOS

Este escrito está dedicado a los rostros frente a las pantallas, últimamente los observo: más allá de su brillo absorbente, me gusta analizar los gestos, me detallo las pausas y las acciones… este texto es una combinación entre “espiritualidad” y generación de contenidos, al fin de cuentas, es lo que más me gusta consumir por estos días.

Cualquier experiencia de marca compite con la atención que le prestamos al móvil, es más, estas llegaron a un acuerdo con él (por no decir que se rindieron) y le tratan de traducir en audiovisual y fotografía una cantidad de fragmentos.

Los horarios, los momentos, los gustos, los perfiles causan una paranoia que trata de “medicarse” con el número de seguidores, esa cifra que miran complacientes algunos, los que no entienden; y con sospecha otros, los que se saben apáticos frente a ciertas circunstancias y dinámicas del usuario en Internet.

Mendigamos miradas, mendigamos pausas en la rutina del scroll, mendigamos atención en un mar de información, a la que suele poner ansiosa el paso del tiempo (y es aquí donde raya en lo espiritual este asunto).

El tiempo y su percepción es diferente para quien crea el contenido y quien lo observa, ¿recuerdan a Einstein? Publicar en la red es casi como estar en todas partes, al mismo tiempo, en distintos espacios, con múltiples percepciones ante una misma propuesta. Si nos vamos a poner trascendentales, la red es una extensión de la consciencia.

CONTENIDOS_PAOLAHINCAPIE

Por eso insisto tanto en la emoción de quien recibe el contenido, para que me entiendan: un atardecer puede ser algo hermoso para alguien que está enamorado, bonito para alguien que hace la pausa en un día ajetreado y una tortura para quien está deprimido; este último puede interpretarlo como el comienzo de una larga noche.

Detrás de cada acción hay un momento personal, no colectivo, por eso se apunta a individualizar los mensajes. Entramos en escena con un contenido que atrapa a una serie de palabras clave (emocionales, si va a hablar en redes sociales. De intereses, si lo que quiere es posicionarse en Google).

Facebook está en la capacidad de saber si alguien está feliz o triste en un alto porcentaje, lo que puede hacer a un usuario vulnerable a ciertos mensajes: y es en este punto donde la ética levanta la voz. *Guiño guiño para las farmacéuticas*

La oportunidad puede medirse desde los horarios, las frecuencias de conexión, de compra, de geolocalización. Son métricas que hacen interesante un informe, confunden a los clientes, engalanan el discurso de los ejecutivos de cuenta y dejan una cantidad de expectativas para el próximo comité… pero a veces veo esta dinámica con los clientes como si usted se sentara cada mes a revisar su relación amorosa con un tercero, hiciera el balance por el número de citas que tuvieron, pero usted ni siquiera sabe si ya puede pedirle o no matrimonio a su pareja: ¿qué falta en la ecuación? Conocerse.

CONTENIDOS_PAOLAHINCAPIE2

El tiempo es una palabra clave en este escrito porque precisamente este funciona en todas las dimensiones que tiene un mensaje en Internet:

  • Tiempo para investigar
  • Tiempo para observar
  • Tiempo para conversar
  • Tiempo para crear
  • Tiempo para compartir
  • Tiempo para revisar
  • Tiempo para reflexionar

Lo paradójico de esto es que tiempo es lo que menos parece tener la gente en estos días… y a ese dilema es que nos enfrentamos los generadores de contenido: a hacer que alguien se detenga, sepa que una marca existe, que lo haga sonreír, que lo haga sentir que aprendió algo, que la quiera compartir: miren que todas estas acciones hacen relativo el paso del tiempo cuando las vivimos; reír, compartir, aprender

Siempre que piense un contenido tenga presente no ser “un paisaje”, publicar por publicar: está compitiendo no solo con la atención del usuario, sino con la percepción del tiempo transcurrido cuando ve su propuesta.

Para que me comprenda, descargue una aplicación que mida las horas que usted pasa en redes y es muy probable que se sorprenda de lo relativa que es su percepción cuando la compara con las cifras.

¿Y a todas estas por qué el clic es una prueba de amor? Simple, el amor es tal vez el sentimiento que más hace relativo el paso del tiempo, y hacer clic es querer saber más… es pasar un rato leyendo un artículo, viendo un video o una galería de fotos; es estar en el espacio de mi marca por un momento, ¡eso sí que pesa en Internet!, y para mí, esa es la mayor prueba de que ese usuario sí está interesado, le gusto, así no quede registrado en el banco de likes de las estadísticas.

Autor:

Periodista, editora de Laureles Gourmet, directora de contenidos en Agencia El Grifo y profe universitaria. Amante del lenguaje digital, las asesorías en marketing de contenidos son mi goma, y como todo lo que uno hace por puro amor y gusto, suele antojar a quienes son testigo de ello.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s